Si bien hay chicos que aceptan los vegetales con total naturalidad, muchos se resisten a incorporarlos en su alimentación diaria. Los adultos somos los encargados de crear los hábitos de consumo. La familia, el jardincito, y los medios son los que tienen mayor influencia en las elecciones de los más pequeños. Ellos aprenden con la experiencia: el ejemplo comienza en casa. Es necesario ofrecer diariamente frutas y verduras. Para que el niño las acepte deberíamos ofrecerlas al menos unas 12 veces. Cuando no les gusta una verdura, no forzarlo; conviene intentar en otro momento con mucha paciencia y de otra manera.
Cocinar y presentar de distintas formas los vegetales para lograr su aceptación (Ej. buñuelos de espinaca, tarta de espinaca, espinaca gratinada, pizza con espinaca, etc.)
Usar corta-pastas divertidos con forma de estrella, corazón, flores, animales. Armar caras en los platos. Utilizar moldes individuales para dar forma a purés y budines.
Evitar que la alimentación de los chicos sea desordenada, con picoteos constantes, excesos de jugos, gaseosas, galletitas o golosinas que les quitan el hambre a la hora de comer.
Agregar vegetales a las comidas que ya les gustan: Ej hamburguesas caseras, purés, salsas, etc.
La creatividad y el ingenio siempre deben estar a la hora de disfrazar las verduras
· Tortillas o revueltos de espinaca o brócolis .
· Arroz con jardinera de verduras (choclo, zanahoria, arvejas, etc.).
· Tortillas mexicanas rellenas con acelga, choclo y queso.
· Salsa Blanca con espinaca o brócolis y fideos.
· Pizzitas con verduras, queso y rodajas de tomate crudo.
· Buñuelitos de acelga con zanahoria rallada y cebolla.
No olviden dejar a los niños que ayuden en la cocina lavando y preparando las verduritas Además hay que enseñarles que tienen muchas vitaminas que les ayudaran a crecer sanos y fuertes.
